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Crítica por miedo al error

21 Nov 19
Rashuah
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Tú tienes miedo a errar? Te criticas demasiado? 

Confieso que yo ya tuve mucho miedo de  errar! Eso es porque cuando erramos, somos generalmente criticados y podemos sentirnos inseguros con respecto a nuestra capacidad y competencia.

Algunas veces, tenía la sensación de no ser “buena o suficiente”, y entonces tenía pensamientos llenos de críticas con respecto de mi propia persona. Y sin que notara, empezaba a abrazar mi culpa, por creer que tal vez no fuese merecedora de aquello que estaba buscando. Yo creía  que la culpa era toda mía,.

Perdía el foco de mi objetivo y solo pensaba en mis posibles imperfecciones. Me exigía una especie de maestría, de perfección que yo suponía tener que poseer. Y el desánimo me tomaba por completo.

En aquellos tiempos, yo no tenía me dado cuenta de que mi error era solo una parte de mi camino hacía mi acierto. Era mi aprendizaje y hacía parte de mi movimiento evolutivo. Mi error era un ajuste de rumbo!

Me di cuenta que en un intento hay varios aprendizajes, tales como:

Descubrir mi mejor forma, adquirir experiencia para percibir el mejor momento para actuar, poder reevaluar el recorrido y encontrar nuevas estrategias y así, tener más fuerza y conocimiento en el próximo intento. 

Aprendí que el fracaso de un intento se puede transformar en nuestro mayor impulso! Puede ser una poderosa motivación cuando percibimos otras posibilidades. 

Si tú te criticas mucho, ciertamente tienes recelo de cometer errores y eso puede paralizar tu progreso. 

Busca obtener una óptica positiva para ver la cuestión! Y recuerda que no existe una manera perfecta de hacer las cosas. Existe tu forma. La forma como tú puedes hacer.

Así, vas a descubrir y valorar mucho más el poder de tu voluntad. Y que luego de conseguir materializar tu deseo, a continuación notarás un nuevo horizonte a recorrer.

Con cariño,

Vera Calvet

¿Duermes, pero despiertas aún cansado?

21 Mar 19
Rashuah
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“Hace poco escribí sobre el insomnio, como tardamos, a veces, en dormirnos por causa de alguna agitación de la mente. Hoy voy a hablar de otro problema que también tiene que ver con el sueño, que es cuando se duerme rápidamente, pero se despierta cansada.

Es necesario aclarar que el número de horas de sueño conveniente varía de persona a persona, pero si tú estás durmiendo el número de horas adecuado para ti y así mismo te despiertas con una sensación de cansancio, te voy a explicar lo que puede estar sucediendo.

Despertamos renovados y vigorizados

Durante el sueño nuestro cerebro pasea por tres frecuencias cerebrales: alfa, theta y delta, que son las mismas frecuencias del estado de meditación, pero la diferencia es que estamos conscientes durante el proceso de la meditación e inconscientes durante el sueño.

Cuando estamos en las frecuencias theta y delta, que son las frecuencias más bajas, nuestro cuerpo se recupera. Ese estado es llamado del “sueño reparador” o “sueño profundo”. En la frecuencia alfa, que es la más alta, más próxima al estado en que estamos despiertos (frecuencia beta), nuestro cerebro trabaja organizando el material mental y emocional. Ese es el periodo en que estamos soñando. (observación: todos nosotros soñamos todas las noches, pero no siempre nos acordamos que soñamos). Y muchas veces a lo largo de la noche, vamos alternando esos estados, alfa, theta y delta en ciclos (los ciclos del sueño).

Entonces, si tú te despiertas cansado significa que estuviste poco en theta y delta y mucho más en alfa. O sea, tu cerebro pasó más tiempo organizando el material emocional de lo que debería, no liberando tiempo suficiente para que tú bajaras a theta y delta. Tú cerebro anduvo demasiado ocupado y eso sucede en momentos cuando nuestro emocional está exigiendo mayor atención y trabajo.

La solución en ese caso es realizar un trabajo para mejorar el estado emocional a través de alguna terapia de autoconocimiento, pues cuando trabajamos el emocional, liberamos nuestro cerebro de ejercer tareas excesivas durante el estado del sueño. De esa forma, permitimos que nuestra frecuencia cerebral baje hasta theta y delta mucho más veces a lo largo de la noche, y así, despertamos revigorados para un nuevo día.” – Priscila Meletti – Instituto Ráshuah do Brasil

La hora de Cambiar

24 Oct 17
Rashuah
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Era una vez…. una persona normal.

Una persona que se veía a si misma normal y buena persona.
Se reconocía como una persona de bien, que buscaba vivir dentro de sus más altos patrones de respeto, bondad y dignidad.
Había sido bien orientada por la familia, por lo tanto, nunca pensó que necesitaría más que continuar viviendo conforme a sus directrices.

Buscaba no hacer mal a nadie, por lo menos no a propósito, pero a veces la rabia le subía la cabeza y acababa diciendo cosas de las cuales después se arrepentía.

Miraba hacía las personas y veía hasta cuanto podían estar equivocadas y desviadas de los altos patrones y tenía consciencia de que los suyos era por encima de la media.
Y hasta por eso, a veces, sentía voluntad para criticar y horrorizarse ante lo que veía de peor en el ser humano.
Su vida le parecía normal y estable, cuando pensaba en eso, solía decir:
“- Normal! Buena! ”
No era que no ocurriesen problemas ocasionales en su vida o que le pareciese aburrida. Al contrario, gustaba de su vida!
Llevaba así su vida normalmente, hasta que un día le pareció que “despertó con el pie izquierdo” y las cosas empezaron a cambiar.

Aquel día amaneció soleado, pero el cansancio acumulado fue difícil de vencer y le costó arreglarse para el trabajo. Subió a su transporte habitual después de una espera larga y no tan habitual. Al llegar al medio del viaje hasta la oficina, se desató una lluvia torrencial. Entró a su oficina con su ropa empapada.
Así que se acomodó y se secó como pudo, recibió un mensaje de texto en su celular que decía: “Necesitamos conversar”.
No necesito leer el nombre del remitente, ya sabía de quién se trataba. Habían tenido una discusión normal el día anterior. Tal vez no tan normal, porque sabía que en la hora de la rabia terminaba diciendo lo que no debía. Era una relación larga y estable, por lo tanto un sincero pedido de disculpas arreglaría su falta. No era una persona que le costara disculparse cuando errara.

Así cerró el celular recibió un aviso para dirigirse urgentemente a la oficina del director de su sector. Antes que dijeran de qué se trataba, ya sabía que debería ser sobre un contrato complicado que estaban trabajando y que preveía poder regenerar alguna confusión.
“Paciencia! – Pensó – hoy el día está complicado “!

Y estaba más de que lo podía suponer. No sólo el contrato había realmente dado problemas, como su estable empleo, podría estar en peligro. El director empezó con una conversación de que escucho rumores con respecto a que la empresa estaría en dificultades, que probablemente habría recortes.
Pasó el resto del día con ansia, lo que sucedía cuando el nerviosismo aumentaba.

Llegando a su casa, se preparó para la inevitable conversación.
Antes que el otro dijese cualquier cosa, si anticipo diciendo que había errado en lo que dijo el día anterior y se disculpó sinceramente.
“No! – Dijo el otro.
“No qué?! – Respondió con sorpresa. ”
“No es cuestión de disculparse. Está todo mal! Esto no anda bien! El desastre que sufrimos es irreversible. Mejor pararnos acá. No da más para mí – sentenció el otro”

Sus oídos zumbaban, su corazón se disparó, le faltaban las palabras. Definitivamente no esperaba eso! Intentó argumentar, sin efecto. Intentó pelear sin efecto. Lloró sin efecto. Y tuvo que conformarse en no poder hacer nada más en aquel momento.

Sufrió. Culpó al otro, a sí misma, al mundo, quedó con rabia y después se sintió humillada, se sintió agrandada y nuevamente humillada, en fin, pasó por todas las fases emocionales que el fin de una relación tiene.

Pero las palabras del otro quedaran martillando en su cabeza:
“Me cansé de esperar que crezcas y cambies! Me cansé de aceptar tus disculpas! No vas a cambiar nunca! ”

Lo peor de todo era no saber de verdad lo que debería cambiar específicamente! Cuál era el error tan fatal que estaba cometiendo? Cuáles eran sus defectos tan horribles, cuando en verdad no se veía tan ruin?
“Esta persona sólo podía estar loca para acusarlo de eso – pensó.
Como si el no tuviese defectos también! – Pensó también. ”

Pero las palabras quedaran dando vueltas en su cabeza.
Empezó a buscar ayuda.
Escuchó amigos, compró libros, marcó consultas, fue a conocer diversas religiones, hizo cursos. Pero las informaciones que recibía eran todas muy fragmentadas. Algunas buenas pero no le daban una línea, como qué cambiar específicamente o por donde seguir.
Un día, como siempre pasa para quien busca realmente, la respuesta llegó.
Leyó en algún lugar:

“Mira para tu nivel de satisfacción contigo mismo. Cómo te sientes al estar contigo? Estás pleno, feliz, relajado de verdad o te sientes frustrado, triste o irritado?
Mira al nivel de satisfacción que las personas a tu rededor sienten por ti. Trata de oírlos de verdad! Están plenos felices y relajados en tu compañía, o se sienten frustrados, tristes, irritados o distantes?
Mira para tu nivel de realizaciones. Están plenas, bien hechas, fluyen o están frustrantes, difíciles, complicadas?
Busca identificar los sentimientos de frustración en ti mismo y a tu alrededor!
La frustración se manifiesta normalmente como sentimientos de tristeza o frustración! Donde la frustración esté presente existirá algo en ti que necesitas cambiar. No en lo externo o en el otro! Pero en ti, en tu forma de pensar, sentir y actuar.
Existe frustración? Cambia a ti mismo que darás las condiciones para que el externo también cambie! ”

Fue lo que comenzó a hacer.
Al principio sintió alguna dificultad para identificar la frustración en sí mismo y principalmente en los otros, pero intentó buscar la tristeza y la irritación, que fueron fáciles de encontrar. Y las tenía a montones! En diversos sectores de su vida! Y descubrió con sorpresa que muchas personas a su alrededor sentían eso por ella también!

Poco a poco fue empezando a ver lo que provocaba ese sentimiento en los otros y en sí mismo. Descubrió algunas cosas irritantes que hacía y que aborrecían a las personas innecesariamente. Y descubrió donde boicoteaba su felicidad y las realizaciones de su vida, era debido a su forma de ser y pensar. Comenzó a verse de manera más real y más madura.
Lo juzgaba como siendo normal, era poco para sí misma y para su vida en el ahora. Su vida y su ser necesitaban vibrar en paz, amor y positividad! Sin frustraciones!

Cambiar de trabajo y ella tuvo mucho trabajo!
Y este trabajo fue una lenta observación de sí misma, de sus caminos y de las personas a su alrededor a cada instante.
Como un detective de sí misma, buscaba dónde y lo que debería cambiar y cómo hacer cada uno de estos cambios, siempre atenta a la irritación o a la tristeza que son las amigas íntimas de la frustración.
Empezó a percibir que las personas y el mundo a su alrededor se mostraban como espejo de sí misma. Si algo estaba ruin del lado de afuera, ella rápidamente buscaba la contrapartida en su interior y cambiaba. El mundo pasó a ser su mejor guía y maestro.
Y ella descubrió también que normales son todos, pero en sus infinitas diferencias!

Así como la evolución del ser humano siempre continua, esta historia no termina, pero sigue de la siguiente forma:

Era una vez … una persona excepcionalmente comprometida con sus realizaciones y su evolución!

Con cariño,
Vera Calvet

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Dificultades Insuperables

19 Oct 17
Rashuah
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ÉRASE UNA VEZ … UNA PERSONA imposibilitada…
Era una persona buena, honesta, trabajadora, pero todo lo que intentaba hacer parecí­a siempre chocar contra una entidad suprema que se llamaba ¨los otros¨ y a veces, la llamaba de “ellos”.
Esta entidad lo perseguí­a dí­a y noche!

Se levantaba por la mañana a trabajar, pero “ellos” siempre lo perjudicaban o lo impedí­an de alguna forma.
“Ellos” nunca lo ayudaban, por el contrario, solo ayudaban a los “otros” que eran parte del mismo equipo: El equipo de los que ¨tienen poder.”
Pues bien…. Esta persona imposibilitada intentaba progresar en su vida, pero como todo el mundo sabe, nada se puede hacer contra los tales “ellos”.
Cierta mañana, oyó sin querer, dos de sus funcionarios conversando: “Ellos no quieren saber nada, sólo de ellos mismos! Solo quieren imposibilitarnos! Son todos iguales! “- decí­an los funcionarios molestos.
La persona imposibilitada quedó feliz de saber que “alguien” percibí­a también el poder de “ellos” y cuan malos eran ¨ellos¨ y que los dominaban a todos, les impedí­an de todo, imposibilitaban el crecimiento de “todo el mundo”!
Llegó sonriente cerca de los dos funcionarios, pero para su sorpresa fue recibido con la siguiente frase: “Basta! “Nosotros renunciamos, porque “ustedes” solo quieren imposibilitarnos y nos impiden crecer! ”
Y luego, vio a los dos salir pisando fuerte, pensando que estarí­an llenos de razón y orgullosos por haber tomado una actitud contra “ellos”.
Y la persona imposibilitada percibió atónita que siempre fue visto como formando parte del equipo de “ellos” a través del punto de vista de “algunos”.
“Pero, cómo puede ser eso?” – Pensó – “Yo soy el que siempre fue imposibilitado por ¨ellos¨. Y si yo sé que no soy “ellos”, quien son ellos entonces?
Y finalmente entendió que nunca hubo en verdad la tal entidad monstruosa llamada “ellos”! Entendió,  finalmente, que “ellos” dependí­an del juicio limitado del punto de vista de quien los jugaba.
Esta persona limitada siempre fue su único enemigo, su único opresor, su propio verdugo.
Ellos no existen!
Nunca existirán, porque “ellos” son en verdad “nosotros” mismos!
Piensa en esto! Nadie te limita!

Queda en paz, en el amor y busca siempre el autoconocimiento!

Con cariño,

Vera Calvet

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