Categoría: Guías

Subiendo escalones

02 Mar 17
Rashuah
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Imagínese que usted está llevando una mochila muy pesada, tan pesada que le arquea la espalda. Ahora visualice una escalera muy, muy alta, llena de escalones y en el piso de arriba, a donde llega su punto de vista, está aquello que más le interesa obtener o conquistar. El primer impulso es subir la escalera lo más rápido posible para alcanzar su meta cuanto antes, sin evaluar las condiciones del lugar o la respiración. Pero entonces se acuerda de la mochila pesada que lleva en la espalda, empieza a sopesar los pros y los contras de la tarea por delante y gradualmente va invalidando su sueño, convenciéndose de que no es tan importante para usted y termina desistiendo de subir la escalera, de lograr sus metas, de perseguir lo que más quiere, de darse cuenta de lo que realmente quiere.

Ahora imagine que usted está llevando esta misma mochila muy pesada, pero en lugar de mirar hacia arriba, usted decide mirar para adelante. Frente a usted hay sólo un peldaño. Lo sube y siente que la mochila es más pesada de lo que había notado. Entonces revuelve la mochila, en busca de algo que puede caer, largar, dejar ir. Y descubre que un buen artículo para deshacerse es la pereza, la coloca en el primer peldaño. Mira hacia adelante y ve otro escalón, lo sube y decide deshacerse de algún elemento más de su mochila para alivianarla aún más, y se elimina de información acerca de cómo subir escaleras, un libro pesado, que en realidad no tiene ningún uso, ya que su atención se centra ahora en escalones y no en escaleras.

A medida que sube los peldaños se va deshaciendo de los artículos que le arqueaban la espalda y le hacían pesada la mochila; información pasada sobre cómo hacer correctamente las cosas, las expectativas de futuro, formas de cómo obtener diferentes cosas, creencias de que no puede y creencias de que hay una manera correcta de hacer las cosas, la mochila se pone cada vez más liviana. En cada nivel alcanzado, usted se vuelve más firme y confiado.

escalera Y a medida que va subiendo va sustituyendo el peso que le cargaba la espalda por la fuerza que adquiere en su cuerpo,  por la  experiencia real de la utilización de sus propios músculos, por su fuerza de voluntad, su perseverancia, su  respiración, sus cálculos de cómo subir sin cansarse, sin mirar atrás y sin levantar la vista. Sólo y siempre mira hacia  adelante al peldaño que está frente a usted, al paso del ahora.

Y al ver ahora qué es lo que puede descartar y qué es lo que puede incorporar a su mochila sin tener que tomar  cualquier cosa, se dará cuenta de que divide el proceso en fases y que ha alcanzado el nivel del miedo. Los temores de no  tener éxito, de que no es el momento adecuado, de que no puede, de que el aliento no alcance, miedo de ir solo, miedo  de no saber qué hacer después de su llegada. Y así, una cosa lleva a la otra y usted va vaciando cada vez más la mochila,  que estaba muy cargada con toda la información del miedo. Y después de la información del tiempo.

Y usted evalúa que el reloj sólo marca un tiempo continuo, pero que su tiempo de observación y de subir un escalón  más no tiene nada que ver con el tiempo cronológico, y de esa manera se descarta la idea del tiempo y su falta hace la  mochila es muy ligera. Y así, paso a paso, llega a la parte superior de la escalera. Notas curioso que la mochila está vacía,  todos los libros, la información, los miedos, temores, deseos, expectativas, controles, culpas, y muchos otros elementos  fueron dejados a lo largo de la escalera, junto con otros libros, informaciones y creencias de los demás que también subieron y han sido dejadas en el camino.

Llega a la cima y se da cuenta de la cantidad de experiencia que ha acumulado y de cómo le había sido tan difícil deshacerse de cosas muy pesadas, que parecían tener algún uso en el futuro, y que conservó por mucho tiempo. Pero ahora se das cuenta de que no tenían ninguna validez. Se da cuenta de que llegó a la cima por su propia voluntad y que cada paso fue dado con voluntad y conciencia, y que la sabiduría que ha adquirido vale más que todos los libros y la información que dejó en el camino. Que ahora cuenta con un conocimiento sólido, firme, desarrollado por usted mismo. Incorporado en su alma, como un grado de evolución.

Usted entiende cómo una ilusión pesa, desvía, engaña, cansa, desmotiva, embriaga, desalienta, corrompe el verdadero deseo de escalar y crecer. Y al llegar a la meta nota que los que le han ganado a la escalera en realidad se han superado a sí mismos, dejando atrás todo lo que era inútil, y que por otra parte, nunca fue parte de ellos y por eso pesaban tanto.

Que no servían para el encuentro consigo mismo, para el encuentro con lo más esencial de su forma de ser, su esencia, su manifestación más profunda, una voluntad que precede a la subida de la escalera. Y que usted construyó a su tiempo, a su manera, según su forma de ser, para llegar y conquistar todo lo que ha llegado a conquistar. Felicitaciones. Usted lo hizo.

Con cariño

Heloisa Aragão

 

¿Qué es la culpa? ¿Por qué nos sentimos culpables?

30 Sep 14
Rashuah
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El sentimiento de culpa es el sufrimiento obtenido después de revisar un comportamiento pasado que reprobamos.

Es un sentimiento que genera dolor y frustración, causado por la distancia entre lo que juzgamos que deberíamos haber hecho y lo que en esa ocasión hicimos. La culpa es la percepción en el ahora de algo ocurrido en el pasado.

Y en este sentido, culpa sólo tienen las personas que están en proceso de aprendizaje y sobre todo se produce sólo en las mentes y corazones de aquellos que tienen conciencia. La culpa está ligada al arrepentimiento.

Y nuestro dolor está ligado al criticismo, al pensamiento crítico e implacable sobre nosotros mismos. Ciertas personas, pueden entender fácilmente a los demás, y perdonarlos, pero son implacables consigo mismos y no se perdonan. Eso puede ser extremadamente peligroso, pues conduce al auto-castigo.

Sentirse culpable y masacrarse a este punto hará que la persona, además de torturarse  indefinidamente, boicotee su propia vida y las oportunidades de felicidad, sin que lo perciba, pues existe un pensamiento inconsciente en la mente culposa que dice: Las personas que sienten culpa sobre algo merecen castigo.

 

Pero el sentimiento de culpa es también una autocrítica que puede ser positiva, en el caso que consigamos salir del ciclo de castigo y continuar con el ciclo de entendimiento y  aprendizaje.

 

“Es haciendo y a veces errando que se aprende a hacer aquello que se debe aprender a hacer. (Aristóteles)”

 

“Si tú quieres los aciertos, debes estar preparado para los yerros. (Carl Yastrzemski)”

 

Como se suele decir; errar es humano, hace parte de nuestro aprendizaje y crecimiento, para aprender, necesitamos notar el error, antes de cambiar. La constatación del error es el momento en que reconocemos nuestra responsabilidad. Pero también, nuestro reconocimiento de la posibilidad de un cambio. Sólo constatamos un error cuando estamos aptos para crecer.

 

Nadie erra a propósito, nadie se despierta un día y dice: “Hoy voy hacer todo mal, voy a destruir mis relaciones, para terminar con mi vida y mi felicidad”, erramos sin la intención de errar. Erramos por pensar que hacíamos lo que debíamos hacer, e hicimos nuestro mejor intento por hacerlo en ese momento.

 

Y si eso resultó insuficiente ahora es porque tomamos conciencia, estamos evolucionando. Aprendemos a través de nuestros errores pasados. No existe otra forma para aprender, que no sea errando.

Torturarnos hoy, hasta el punto de invalidar nuestra felicidad por juzgarnos tan severamente sobre el pasado, puede ser extremadamente injusto, ya que entonces, no teníamos el conocimiento que tenemos hoy.

No podemos pensar hoy que podríamos haber hecho de otra manera en el pasado. En aquella época, no teníamos el conocimiento y la conciencia que hoy tenemos. Hoy sí, podemos actuar de manera distinta,  no ayer.

Algunas veces podemos, todavía, ser más injustos con nosotros mismos, cuando nos sentimos culpables por algo que no es únicamente de nuestra responsabilidad. Esto ocurre cuando tenemos algún ideal de perfección inalcanzable en nuestra mente, cuando le damos demasiada importancia a la opinión ajena o cuando nos imponemos responsabilidades por demás, quitándosela a los otros por ejemplo, en una relación que fracasó.

En cualquier relación existe un mínimo de dos personas involucradas y responsables por ella. Una de las personas puede cometer un acto del cual se arrepienta, pero investigando en su corazón, puede ser que perciba que tal acto fue una “respuesta” a otro o una “respuesta” a su propia frustración. De todos modos, algo faltaba para saber manejar la relación o para saber manejar sus propios sentimientos.

 

El auto-conocimiento se da a través de la observación de nuestros errores y aciertos, de nuestros éxitos y fracasos, de nuestros sentimientos reales. Poco a poco vamos abriendo la pesada cortina de nuestro inconsciente y haciéndonos conscientes de nuestra verdad. Y cuanto más actuamos dentro de la verdad, menores serán las chances de arrepentimiento.

 

Por lo tanto, debemos asumir nuestra parte de responsabilidad en nuestros errores, porque así es como adquirimos más y más conciencia. Es así como aprendemos y crecemos. Sin embargo, caer en el sentimiento de culpa y castigo puede ser un acto por demás injusto.

Necesitamos evaluar las posibilidades que teníamos en ese momento, y si en realidad podríamos  haber actuado de forma diferente, basándose únicamente en la información y conocimiento que teníamos en aquella situación. Necesitamos evaluar si fue sólo nuestra responsabilidad, o si también hubo participación de otro en el evento.

Necesitamos evaluar si nos estamos imponiendo una supuesta perfección, que no existe, ya que nadie es perfecto y jamás lo será.

Por último, el hallazgo y  la constatación del error tiene que progresar hacia el aprendizaje, la responsabilidad y también para la comprensión y el perdón para sí mismo.

 

Perdónate, nadie nace sabiendo. Aprende de los errores y recuerda que sólo se siente culpable quien es bueno y tiene conciencia. Los malos e inconscientes jamás se siente culpables. Jamás aprenden de sus errores y jamás podrán crecer o ser felices de verdad.

Sólo mediante el auto-conocimiento es que podemos liberarnos verdaderamente, busca percibir tu luz, conciencia y amor.

 

Sé humilde para darte cuenta que eres una persona falible, tanto como cualquier otra. Pero que está creciendo, evolucionando y tiene en sí, el amor suficiente, no sólo para perdonar los errores ajenos, sino para perdonar los propios. Constatar un error es positivo. Persistir en él, no.

 

¿Vamos a sustituir la palabra “culpa” por las palabras “responsabilidad y aprendizaje”?

De esta manera podemos crecer y seguir adelante, de lo contrario nos colocaremos en la posición de víctimas de nosotros mismos, haciendo de nuestra culpa el verdugo que nos va a alcanzar y destruir todo a nuestro alrededor.

 

Meditemos esto haciendo la relajación narrada de nuestro Instituto, intentarás sacar de tu mente los pensamientos que tengas respecto a tus dudas, inseguridades, miedos y culpas. Deja que venga la percepción de tu alma, de tu amor, de tus sentimientos más sublimes de amor y protección.

Déjate envolver por en el sentimiento de amor y protección, pues esto nos libera. Deja que tu corazón se complete, se hinche del más puro amor y perdón. Proyecta ese amor y perdón a todo tu cuerpo, tu mente y tu vida. Deja que el amor invada cada célula de tu cuerpo, de toda tu alma. Siéntete así, pleno.

Tu eres un ser muy, muy especial, porque eres único y estás aquí para aprender y evolucionar.

Bendita es tu vida y tus relaciones, pues todo a tu alrededor es enseñanza. Acepta con amor esta enseñanza y cambia tu vida para mejor. Todos los eventos nos pueden traer enseñanzas positivas, y recuerda que la verdad libera.

 

Con mucho cariño,

Vera Calvet

 

*Más información en www.rashuah.com.ar, para consultas contacto@rashuah.com.ar o bien click aquí

Guía de aptitud vocacional

09 Sep 14
Rashuah
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Modalidad: Presencial u On-Line

Duración: 2 sesiones de 90 minutos cada una.

¿Qué es que estoy haciendo en este empleo?

Lamentablemente la mayoría de nosotros ya se hizo en algún momento esta pregunta y nadie puede obtener éxito haciendo algo que detesta. Pasamos la mayor parte de nuestros días inmersos en nuestro trabajo, descubrir nuestra verdadera vocación es trabajar con placer, es una necesidad para lograr el éxito y la felicidad en la vida.

Nuestra historia y los juegos de nuestra infancia pueden revelar muchas cosas con respecto a nuestra verdadera vocación y aptitud. Al percibir esa relación, la maestra Vera Calvet desarrollo un método de investigación que da resultados sorprendentes, pues tiene en consideración nuestra verdadera esencia, que pudo haber quedada escondida o dejada en el pasado sin que lo hayamos percibido.

A través de auto-investigaciones, test y la auto-percepción, y con la orientación de un terapeuta Ráshuah se puede descubrir mucho con respecto al área profesional de cada persona.

Esta guía es ideal para jóvenes que estén prestos a hacer su elección profesional y también para profesionales de todas las edades, ya que siempre hay tiempo de ser feliz y obtener éxito a nivel profesional.

Nuestro método de apoyo vocacional es exclusivo y muy eficiente, se dicta sólo en dos sesiones y se puede realizar en persona o en línea vía skype.

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